Watts, lúmenes, autonomía y orientación del panel: lo que tenés que mirar para que tu luminaria solar ilumine lo que necesitás, toda la noche.
Cuando buscás una luminaria solar, lo primero que aparece en casi todas las fichas es un número de watts, y es fácil pensar que "más watts = más luz". Pero elegir bien no depende de un solo dato. Para saber si un equipo te va a servir, hay que mirar tres cosas en conjunto: la potencia, los lúmenes y la autonomía.

Watts: la potencia del equipo
Los watts indican cuánta energía consume el LED, no cuánta luz da. Sirven como referencia general para comparar equipos, pero dos luminarias con la misma potencia pueden iluminar muy distinto según la calidad del LED, el diseño de la óptica y la eficiencia de sus componentes.
Lúmenes: la cantidad de luz real
Los lúmenes miden la luz que efectivamente emite el equipo, y son el dato más útil para saber si vas a ver bien. Como referencia general:

Estos valores son orientativos: un mismo patio puede necesitar más o menos luz según si buscás iluminación ambiental o ver con detalle, por ejemplo por seguridad. Y más luz no siempre es mejor: importa tanto cuánta luz da el equipo como dónde cae y qué tan pareja llega al piso.
Autonomía: cuánto dura la luz por carga
La autonomía es la cantidad de horas que el equipo puede mantenerse encendido con la batería cargada. Depende principalmente del tamaño del panel solar y de la capacidad de la batería. Hay dos datos que conviene mirar:
- Horas por noche: cuántas horas ilumina después de un día de sol.
- Días de respaldo: cuántas noches puede seguir funcionando si hay días nublados o de lluvia seguidos.
Los equipos con sensor de movimiento rinden más: se mantienen en baja intensidad y suben al máximo solo cuando detectan a alguien. Si el equipo queda siempre a máxima potencia, la batería se consume más rápido.
Orientá el panel hacia el sol
Una luminaria solar solo puede dar la luz que antes logró juntar durante el día. Por eso, dónde y cómo ubicás el panel es tan importante como la potencia del equipo.
- Hacia el norte. En Argentina, como en todo el hemisferio sur, el sol recorre el cielo por el norte. Orientar el panel hacia ahí es lo que más energía le da a lo largo del año.
- Con la inclinación correcta. Como regla práctica, el ángulo del panel debería ser parecido a la latitud del lugar. Si tu equipo permite ajustarlo, sumarle unos grados más ayuda a cargar mejor en invierno, cuando los días son más cortos.
- Sin sombra. Evitá árboles, paredes o techos que den sombra sobre el panel, sobre todo entre las 10 y las 16 h, que es cuando más carga. Pensá también en los árboles que todavía están creciendo.
- Limpio. El polvo, las hojas y la tierra reducen la carga. Una limpieza con agua de vez en cuando alcanza.



